
Ya con los guías nos ponemos rumbo a nuestro destino: laguna Blanca, una montaña de riesgo medio, rodeada de pequeñas cuevas, donde dormiremos varias noches. El coche nos deja en la falda de la montaña y ahora, toca caminar.
Día 3: El calor es insopotable, apenas siento mis piernas, la cuesta de la montaña está muy inclinada, para nuestra desgracia. Después de caminar 6 horas comemos y descansamos un rato. Otras 7 horas de caminar. Ya anochece, por suerte solo hemos tenido una baja, un guía se ha caído por el precipicio, con esta media de uno por día, quizás quede uno para contarlo... Buenas noches.

Dia 4: La cueva tenía mucha humedad tdos nos hemos levantado muy mojados, pero con ganas de seguir. Nos atamos los arneses, llega una zona de pared vertical, de la cual se desprenden pequeñas rocas de 90kg. El paisaje es espectacular, una fina capa de nubes cubre las montañas y solo permite ver la cima(que anhelada palabra). Pasada la zona vertical, pasamos a escalar unas rocas que al tocarlas se convierten en arena. En sitios arenosos el riesgo de encontrar serpientes es mayor. Así que decidimos acampar en un pequeño trozo de roca entre las serpientes y el acantilado. La sensacion de dormir a 10cm de una caida de 400m es una esperienza no como otras(espero no moverme mucho en mis pesadillas)

Comimos sin agua pero Mike tenia mucha sed, así que decidió arriesgarse, y bebió. Al parecer sació su sed, pero el camino debía continuar. Cayó la noche en ese hermoso paraje, per Mike se encontraba un tanto mal, la diarrea era abundante y le salian erupciones en las axilas, parecía que el agua no le había echo bien.
Día 6: Después de una murte más( el guia) vamos a la deriva y como rumbo la cima. Fuero 12 horas de camino, pero llegamos a nuestro destino, la laguna era preciosa pese a que casi no había luz. Pero allí nos esperaban unos compañero que habían llegado en helicóptero. Llegamos dos, ya que Mike, tambien se había muerto de un ataque de malaria. Me gusta mi vida, la vida de un aventurero.